Galletas saladas de tomate seco y orégano sin gluten

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🌾 Sin Gluten: Apto para Celíacos

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Estas galletas saladas de tomate seco y orégano sin gluten tienen un sabor que recuerda a la pizza y quedan estupendas para un aperitivo.

El tomate debe escurrirse y picarse muy pequeño. Si queda demasiado aceite o trozos grandes, la masa puede romperse o unas zonas quedarse blandas.

Cocina sin gluten con seguridad

Utiliza ingredientes aptos para personas celíacas y revisa el etiquetado de los productos procesados. Evita la contaminación cruzada usando superficies, recipientes y utensilios limpios o exclusivos para preparaciones sin gluten.

Más información sobre celiaquía y cocina sin gluten

La receta explica el punto correcto, el corte y el horneado para que el tomate no se queme.

Antes de empezar

Lee la receta completa y deja todos los ingredientes pesados sobre la mesa. En las masas sin gluten conviene trabajar con una báscula, porque una cucharada de harina de más puede hacer que la masa se abra y una cantidad excesiva de agua puede volverla pegajosa. Empieza siempre con la cantidad menor de líquido indicada y añade el resto poco a poco.

Precalienta el horno con tiempo y prepara dos hojas de papel de hornear. La masa se estira entre ellas, de modo que no hace falta llenar la encimera de harina. Esto facilita el trabajo y también ayuda a mantener una cocina segura cuando se cocina para una persona celíaca.

Información rápida

Preparación25 minutos
Reposo20 minutos
Horneado15–20 minutos
Temperatura170 °C
Cantidad26 galletas
DificultadFácil

Ingredientes

  • 200 g de mezcla de harina sin gluten para uso universal.
  • 45 g de tomate seco en aceite, bien escurrido.
  • 1 cucharadita de orégano seco certificado sin gluten.
  • 1/2 cucharadita de levadura química sin gluten.
  • 1/4 de cucharadita de sal.
  • 40 ml de aceite de oliva suave.
  • 90–120 ml de agua templada.

Qué harina utilizar: Sirve una mezcla universal o de repostería sin gluten. Si ya contiene espesante, no añadas goma xantana.

Seguridad para personas celíacas: Revisa el tomate envasado, las especias y la mezcla. Saca el tomate con un tenedor limpio y evita frascos contaminados por otros usos.

Cómo hacer galletas saladas de tomate seco y orégano sin gluten

Paso 1. Prepara el tomate

Escurre el tomate entre papeles y pícalo en trozos muy pequeños.

Mézclalo con la harina, orégano, levadura y sal.

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Galletas saladas de tomate seco y orégano sin gluten, paso 1

Paso 2. Forma la masa

Añade aceite y 90 ml de agua. Mezcla y ajusta con más agua si hace falta.

Tapa y deja reposar 20 minutos.

Galletas saladas de tomate seco y orégano sin gluten, paso 2

Paso 3. Estira y corta

Estira entre papeles hasta 3 milímetros. Corta cuadrados y pincha.

Asegúrate de que no queden trozos de tomate sobresaliendo mucho.

Galletas saladas de tomate seco y orégano sin gluten, paso 3

Paso 4. Hornea

Hornea 15 minutos y vigila el tomate. Continúa hasta que los bordes estén dorados.

Retira piezas pequeñas antes de que los trozos oscuros se quemen.

Paso 5. Enfría

Pasa a rejilla y deja enfriar.

Si el centro está blando, seca unos minutos a 150 °C.

Qué aspecto deben tener antes de hornear

La masa debe ser suave y mostrar pequeños puntos rojos repartidos. Al pasar el rodillo, intenta que el centro y los bordes tengan el mismo grosor. Si una zona queda mucho más fina, se tostará antes; si queda más gruesa, conservará humedad y parecerá blanda al enfriarse.

No hace falta que todas las piezas sean idénticas, pero sí conviene agrupar tamaños parecidos. Los recortes pueden unirse una sola vez y volver a estirarse. Si se trabajan demasiadas veces, la masa pierde humedad y las últimas galletas pueden quedar más duras.

Cómo saber si la masa tiene el punto correcto

La masa debe ser suave y mostrar pequeños puntos rojos repartidos.

Si deja aceite en el papel, enfría diez minutos antes de estirar.

Errores frecuentes y cómo solucionarlos

La masa se rompe: Si deja aceite en el papel, enfría diez minutos antes de estirar. Haz el ajuste en cantidades pequeñas y espera un minuto antes de volver a añadir nada. Muchas harinas sin gluten tardan un poco en absorber el agua.

Las galletas quedan blandas: no siempre significa que la receta haya salido mal. Déjalas enfriar por completo sobre una rejilla. Si el centro continúa flexible cuando ya están frías, vuelve a ponerlas unos minutos en el horno a 150 °C. Este segundo secado debe ser suave para no quemar los bordes.

Unas se doran antes que otras: abre el horno, retira las piezas que ya estén listas y deja las demás unos minutos más. También puedes girar la bandeja. No esperes a que todas tengan exactamente el mismo color, porque los ingredientes y el tamaño influyen en el dorado.

Cómo saber cuándo están listas

Mira primero los bordes: deben sentirse secos y presentar un dorado ligero. La parte central puede estar todavía un poco tierna al salir del horno, ya que terminará de endurecerse mientras pierde calor. Si esperas a que esté completamente rígida dentro del horno, es fácil que la galleta termine demasiado tostada.

Antes de guardar todo el lote, parte una pieza que ya esté fría. El interior debe verse seco, sin una franja húmeda ni aspecto de masa cruda. Esta prueba sencilla es más fiable que comprobar una galleta caliente.

Consejos para que queden crujientes

  • Escurre muy bien el tomate.
  • Pícalo pequeño.
  • Añade poca sal.
  • Hornea a temperatura moderada.
  • Enfría antes de guardar.

Cambios sencillos que puedes hacer

  • Añade albahaca seca.
  • Incorpora una pizca de ajo.
  • Pon queso rallado si no necesitas una versión sin lácteos.
  • Corta tiras para mojar en queso crema.

Cómo servirlas

Van bien con queso, aceitunas, hummus o solas. Su sabor intenso no necesita muchos acompañamientos.

Conservación

Guarda 5 días en una caja seca. El tomate aporta humedad, así que no las cierres templadas.

🥣 Preguntas frecuentes – Galletas saladas de tomate seco y orégano sin gluten
¿Puedo usar tomate seco sin aceite?

Sí, hidrátalo y sécalo muy bien.

¿Lleva huevo?

No.

¿Lleva leche?

No si la mezcla elegida tampoco la contiene.

¿Por qué queda aceitosa?

El tomate no estaba bien escurrido.

¿Por qué se rompe?

Los trozos pueden ser grandes o faltar agua.

¿Puedo poner más tomate?

No conviene porque añade humedad.

¿Puedo usar tomate fresco?

No en esta receta.

¿Se congela?

Sí.

¿Cuánto dura?

Unos 5 días.

¿Cómo evito contaminación?

Revisa frascos e ingredientes y usa utensilios limpios.

Conclusión

Escurrir y picar bien el tomate es la clave para lograr unas galletas sabrosas y crujientes. El orégano completa el sabor sin necesidad de huevo ni lácteos.

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3 comentarios

  1. Fabián — septiembre 7, 2026

    Las hice y gustaron mucho.

  2. Ismael — septiembre 7, 2026

    Perfectas para un café o té, ¡son deliciosas! ☕

  3. Raúl — septiembre 7, 2026

    Para disfrutar sin preocupaciones, ¡una maravilla! 😊

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