🌾 ✔ Sin Gluten: Apto para Celíacos
Estas galletas saladas sin gluten con harina de garbanzo quedan finas, crujientes y con un sabor ligeramente tostado. No llevan huevo, leche ni mantequilla y son una manera sencilla de utilizar esta harina en un aperitivo casero.
La harina de garbanzo por sí sola puede tener un sabor fuerte y una textura algo pesada. Por eso la combinamos con harina de arroz y añadimos pimentón suave y aceite de oliva. La mezcla queda equilibrada y resulta fácil de estirar entre dos papeles.
Utiliza ingredientes aptos para personas celíacas y revisa el etiquetado de los productos procesados. Evita la contaminación cruzada usando superficies, recipientes y utensilios limpios o exclusivos para preparaciones sin gluten.
Más información sobre celiaquía y cocina sin glutenLa receta incluye fotografías, cantidades exactas y explicaciones claras para reconocer el punto de la masa. También encontrarás cambios posibles y soluciones si notas sabor amargo, grietas o falta de crujido.
Información rápida
| Preparación | 20 minutos |
|---|---|
| Reposo | 20 minutos |
| Horneado | 15–20 minutos |
| Temperatura | 175 °C, calor arriba y abajo |
| Cantidad | 28–32 galletas |
| Dificultad | Fácil |
Ingredientes
- 120 g de harina de garbanzo certificada sin gluten.
- 80 g de harina de arroz certificada sin gluten.
- 1/2 cucharadita de levadura química certificada sin gluten.
- 1/2 cucharadita de sal fina.
- 1/2 cucharadita de pimentón dulce certificado sin gluten.
- 50 ml de aceite de oliva suave.
- 100–120 ml de agua templada.
- Sésamo para la superficie, opcional.
Qué harina utilizar: Utiliza harina de garbanzo fina y reciente. Si lleva mucho tiempo abierta puede tener un sabor más fuerte. La harina de arroz suaviza la mezcla y ayuda a conseguir una galleta más crujiente.
Seguridad para personas celíacas: Aunque los garbanzos no contienen gluten de forma natural, la harina debe estar certificada. Revisa también la harina de arroz, el pimentón, la levadura y las semillas.
Cómo hacer galletas saladas sin gluten con harina de garbanzo
Paso 1. Mezcla las dos harinas
Pon en un cuenco la harina de garbanzo, la harina de arroz, la levadura, la sal y el pimentón. Remueve durante medio minuto para repartir bien el color y evitar pequeños montones de harina.
Deja preparados el aceite y 100 ml de agua templada. Reserva el resto del agua para corregir la textura después.
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Paso 2. Añade los líquidos y deja reposar
Vierte el aceite y el agua. Mezcla con una cuchara y después junta la masa con las manos. Debe estar suave y ligeramente húmeda, pero no pegarse como una crema.
Tapa el cuenco y deja reposar 20 minutos. La harina de garbanzo seguirá absorbiendo agua, por lo que una masa algo blanda al principio puede quedar perfecta después.
Paso 3. Estira y corta
Estira la masa entre dos hojas de papel hasta 2 o 3 milímetros. Retira el papel superior, recorta los bordes y corta cuadrados o rombos.
Pincha cada pieza y añade sésamo si te gusta. Presiona suavemente las semillas para que no se caigan al sacar las galletas del horno.
Paso 4. Hornea hasta que estén secas
Hornea durante 15 minutos y revisa la bandeja. Las galletas deben verse secas y doradas en el borde. Gira la bandeja si un lado toma color antes.
Continúa de dos en dos minutos. La harina de garbanzo mejora de sabor cuando está bien cocinada, pero no dejes que se queme porque podría amargar.
Paso 5. Enfría y comprueba la textura
Pasa las galletas a una rejilla y deja que se enfríen por completo. Calientes pueden parecer un poco tiernas.
Si frías siguen blandas, hornéalas 4 o 5 minutos más a 150 °C. Espera de nuevo antes de guardarlas.
Cómo saber si la masa tiene el punto correcto
La masa debe poder estirarse sin pegarse al papel. Al doblar un borde aparecen pequeñas grietas, pero no debe deshacerse en polvo.
Si está seca, añade agua de cucharadita en cucharadita. Si queda muy blanda tras el reposo, incorpora una cucharada de harina de arroz.
Consejos para que queden crujientes
- Utiliza harina de garbanzo fina y reciente.
- No omitas el reposo de 20 minutos.
- Estira de forma uniforme.
- Hornea bien sin llegar a quemar los bordes.
- Enfría sobre una rejilla.
Cambios sencillos que puedes hacer
- Cambia el pimentón por comino molido en poca cantidad.
- Añade orégano o tomillo.
- Pon sésamo o semillas de amapola certificadas.
- Corta triángulos para acompañar una crema de aguacate.
Cómo servirlas
Combinan bien con hummus suave, tomate, aguacate, queso crema o verduras asadas. Como la harina de garbanzo tiene personalidad, los acompañamientos frescos y ligeramente ácidos equilibran el sabor.
Conservación
Se conservan durante 6 días en un recipiente hermético. La harina de garbanzo absorbe humedad con facilidad, por lo que deben guardarse solo cuando estén completamente frías.
¿La harina de garbanzo tiene gluten?
El garbanzo no contiene gluten de forma natural, pero la harina debe estar certificada para evitar contaminación durante la molienda o el envasado.
¿Por qué se mezcla con harina de arroz?
La harina de arroz suaviza el sabor y ayuda a conseguir una textura más ligera y crujiente.
¿La receta lleva huevo?
No. El agua, el aceite y las harinas mantienen la masa unida.
¿La receta lleva leche?
No. Tampoco lleva mantequilla. Revisa siempre las etiquetas de los ingredientes envasados.
¿Por qué saben amargas?
La harina puede ser antigua, puede haber demasiado pimentón o los bordes pueden haberse quemado. Usa harina reciente y vigila el final del horneado.
¿Puedo utilizar solo harina de garbanzo?
No lo aconsejamos en esta receta, porque el sabor sería más intenso y la textura más pesada.
¿Por qué se rompe la masa?
Probablemente le falta una pequeña cantidad de agua. Añade una cucharadita, presiona y espera unos minutos.
¿Se pueden congelar?
Sí. Congélalas horneadas y frías durante un máximo de dos meses.
¿Cuánto tiempo duran?
Unos 6 días en un recipiente bien cerrado y seco.
¿Cómo evito la contaminación cruzada?
Compra harinas certificadas y utiliza cuenco, rodillo, cuchillo, papel, bandeja y rejilla limpios y separados de productos con gluten.
Conclusión
La harina de garbanzo permite preparar unas galletas saladas sin gluten, huevo ni lácteos con mucho sabor. Combínala con harina de arroz, respeta el reposo y hornéalas hasta que estén secas y ligeramente doradas. Después de enfriarse quedarán finas y crujientes.






Una receta fabulosa, con una textura perfecta 🤤
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Me fascinó la receta, definitivamente la volveré a hacer 😋